La era o El verano – Francisco de Goya
Rango de precios: desde 495€ hasta 825€
Reproducción al óleo de La era o El verano de Francisco de Goya, pintada completamente a mano sobre lienzo. Disponible en varias medidas, con o sin bastidor.
Reproducción de La era o El verano de Goya
Reproducción al óleo de La era o El verano, una de las escenas costumbristas del romanticismo más importantes de Francisco de Goya. El cuadro se pinta completamente a mano sobre lienzo, respetando la composición panorámica, la luminosidad y la riqueza cromática de la obra original.
Esta reproducción está disponible en diferentes medidas y puede adquirirse con el lienzo enrollado o montado sobre bastidor de madera. También ofrecemos la posibilidad de elegir un marco adecuado para su estilo clásico.
Historia de La era o El verano
Francisco de Goya pintó La era o El verano en 1786. La obra formaba parte de una serie dedicada a las estaciones del año, concebida para decorar el comedor de los príncipes de Asturias en el Palacio de El Pardo.
El original es un óleo sobre lienzo de extraordinarias dimensiones, aproximadamente 277 × 642 centímetros, y actualmente pertenece a la colección del Museo Nacional del Prado.
Goya representa el verano mediante una escena de cosecha y descanso. Un numeroso grupo de campesinos se reúne junto a una gran acumulación de trigo después de realizar las labores del campo. Algunos continúan trabajando, mientras otros comen, beben, conversan o descansan sobre las gavillas.
La escena transmite abundancia, vitalidad y alegría, aunque también contiene la mirada observadora y crítica característica de Goya. El pintor no idealiza completamente la vida rural: introduce gestos espontáneos, cansancio, diversión y cierta embriaguez, mostrando a los personajes con una extraordinaria naturalidad.
Composición de la obra
La composición presenta un formato muy alargado, pensado originalmente para adaptarse a la superficie que debía ocupar el futuro tapiz. Goya distribuye a los personajes mediante varios grupos que recorren horizontalmente toda la escena.
El gran montón de trigo situado a la derecha equilibra visualmente la arquitectura que aparece al fondo, en el lado izquierdo. En el centro, los campesinos, los caballos y el carro forman el núcleo principal de la narración.
Las figuras adoptan posturas muy variadas y crean una sensación continua de movimiento. Las herramientas agrícolas, las líneas del trigo y las posiciones de los animales ayudan a conducir la mirada de un extremo al otro del cuadro.
Análisis cromático
La paleta está dominada por los ocres, amarillos dorados y tonos tierra, relacionados con el trigo maduro y el calor del verano. Estos colores cálidos contrastan con los azules del cielo, los blancos de las camisas y algunos verdes, rojos y marrones presentes en la vestimenta.
La luz envuelve la escena y destaca especialmente las gavillas, el caballo blanco y las zonas claras del paisaje. El cielo combina espacios azules con grandes nubes grises y luminosas, aportando profundidad y evitando que la extensa composición resulte uniforme.
En esta reproducción se presta especial atención a las transiciones de luz, a la variedad de los tonos dorados y a la expresión de cada personaje, elementos esenciales para conservar la viveza narrativa de la pintura de Goya.







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